De Argentina a Alhaurín: cómo me enamoré de la fotografía.
Nací en Argentina y crecí entre tres países antes de cumplir los veinte. Brasil me dio el fútbol — esa pasión que sigue viva cada vez que un partido empieza —, Argentina me dio la educación y los amigos que aún hoy son familia, y los Estados Unidos, Miami concretamente, me dio el bicho del emprendimiento que ya nunca se fue.
2008: TodosDuermen.com
Mi primer proyecto serio fue una tienda online de colchones, TodosDuermen.com. En 2008 — cuando "ecommerce" aún era una palabra rara en español — montamos algo que funcionó: un vídeo titulado "Cómo comprar un colchón" cruzó el millón de visitas en YouTube y se convirtió en el mejor cliente del negocio. Vendíamos bien. Los números eran muy buenos.
Pero había algo que no terminaba de cuadrar. Detrás del escritorio me sentía viejo, como si el negocio me consumiera la energía sin devolverme nada. Y mientras tanto, en mis ratos libres, agarraba la cámara y el tiempo desaparecía. Las horas se iban sin darme cuenta. Encajaba diferente.
"En la fotografía el tiempo se me pasaba volando. En los colchones, no."
La lesión que cambió todo
El punto de inflexión fue una lesión grave de fútbol — rotura completa de ligamentos. Mientras me recuperaba, sin poder caminar bien durante meses, tuve tiempo de sentarme con la pregunta que estaba evitando: ¿qué quiero hacer con esto?
En ese mismo periodo apareció una invitación inesperada: formar parte de un proyecto temprano de Google Street View como fotógrafo certificado. Acepté sin pensarlo mucho — y nunca miré atrás. La fotografía 360° se convirtió en obsesión. Empecé a vender tours virtuales para Google y a aprender el oficio de los mejores fotógrafos del mundo, gente que llevaba décadas haciendo esto. Me invitaron a San Francisco, a las oficinas de los directores de Google. Comí, bebí y aprendí con ellos.
El estudio independiente
Fui escalando hasta donde puede llegar un creador unipersonal: 4.000+ tours virtuales publicados, trabajo en 27 países, fotografía aérea con dron, vídeo cinematográfico, hospitality, real estate, beach clubs, hoteles cinco estrellas en la Polinesia Francesa, villas de lujo en Marbella. Todo desde un estudio que monté yo solo y que llegó al máximo de lo que una sola persona puede producir.
Hoy: Alhaurín de la Torre + IA
Hoy vivo en Alhaurín de la Torre, mi pueblo de la Costa del Sol. Trabajo desde el Vivero de Empresas como parte de su comunidad fundadora — soy un emprendedor más entre los emprendedores que están construyendo cosas en este pueblo precioso. Me gusta esa cercanía, el sentirse parte de algo a escala humana.
Y desde hace poco, el estudio se está reinventando una vez más. Con herramientas de inteligencia artificial — somos partner cercano de Anthropic — estamos volviendo a los viajes y a la creación de contenido para audiencias propias. Tratamos el storytelling como el último capítulo del oficio: contar bien, llegar lejos, dejar huella.
El próximo capítulo
Si has llegado hasta aquí, gracias por leer. Esta no es una historia que se cuente sola — la voy escribiendo conforme vivo. Si trabajamos juntos, espero que tu proyecto se sume a este recorrido, que las imágenes que hagamos sean de las que se quedan, y que en el camino aprendamos algo que ni tú ni yo veíamos al principio.